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El Tesoro se come en un mes el 28% de su colchón de seguridad

El colchón de seguridad del Tesoro para combatir las turbulencias a corto plazo se evapora día a día. El pasado mes de junio la caja que guarda el organismo en el Banco de España cayó un 28%, hasta situarse en los 28.901 millones de euros, una cantidad que apenas cubre los vencimientos de deuda de julio y agosto. Los problemas se amontonan para el Gobierno. Los esfuerzos por restaurar la confianza en España siguen sin fructificar y las dificultades de financiación del Tesoro aumentan por momentos. El resultado de la subasta de ayer es una clara llamada de atención. El Estado logró captar casi 3.000 millones de euros en bonos pero a costa de pagar tipos estratosféricos ante la caída de la demanda (ver apoyo). La ausencia de inversores extranjeros empieza a hacer estragos y amenaza con secar los dos principales colchones de liquidez del Estado: la demanda de la banca nacional (su principal financiador en los últimos meses) y la caja de seguridad que guarda el Tesoro en el Banco de España.

Las turbulencias pasan factura y los datos empiezan a reflejar un deterioro preocupante en los dos principales apoyos del Tesoro -su posición de caja y la banca española- que amenaza con poner en peligro la sostenibilidad de las cuentas públicas. En tan solo un mes la liquidez que guarda el Tesoro en el Banco de España ha pasado de 40.366 millones de euros a 28.901 millones, una caída del 28,4% que deja este colchón de seguridad en el nivel más bajo desde noviembre del pasado ejercicio (24.481 millones) y muy por debajo de la media mensual de este año, de 43.000 millones.

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La caída de este remanente de seguridad resulta todavía más preocupante teniendo en cuenta las elevadas necesidades de financiación del Tesoro en lo que queda de ejercicio. El Estado ha colocado ya más de 100.000 millones de euros en lo que va de año y si bien es cierto que gracias a ello ha cubierto ya el 68,6% de las emisiones en deuda a medio y largo previstas para este año, también lo es que aún debe financiar en lo que queda de ejercicio una cantidad similar a la emitida en lo que va de 2012. Los vencimientos de deuda que afronta entre julio y diciembre ascienden a 74.667 millones de euros, lo que significa que con la hucha que tiene el Tesoro solo tiene para cubrir los vencimientos de julio (18.625) y agosto (9.545). Eso siempre y cuando no pudiera emitir en el mercado con normalidad, algo que hasta ahora no ha ocurrido nunca. La demanda mengua pero ayer el Tesoro volvió a emitir el máximo previsto.

El problema es que el escenario resulta cada vez más sombrío si no se reduce la tensión actual. "De aquí a septiembre es difícil ver una mejora sustancial. Es lógico pensar en tipos altos, dificultades para colocar el máximo y una demanda muy concentrada en España. El Tesoro tendrá que emitir casi 100.000 millones este año", explica Sara Baliña, de AFI. El mercado no termina de confiar en España. Tiene dudas sobre la efectividad de los planes de ajuste y todo ello unido a los interrogantes que genera el futuro político europeo se ha traducido en una fuerte escalada de los costes de financiación del Estado. La prima de riesgo repuntó ayer a un nuevo máximo de 579 puntos básicos con el bono a 10 años de nuevo en el 7,011%. "Si se mantienen estos niveles de rentabilidad hasta octubre no creo que el Estado se pueda refinanciar. Está por ver si se obliga a España a acceder a un rescate total", avisa Borja Gómez, de Inverseguros.

Con el colchón de seguridad del Tesoro mermando, la dependencia del Estado en la banca como financiador aumenta, algo que también tiene un límite, como mostró ayer la caída de la demanda en la subasta. La banca española ha incrementado su cartera de deuda pública registrada en 67.881 millones en lo que va de año, según datos del Tesoro a mayo, lo que ha permitido cubrir las ventas de 68.933 millones de euros de los inversores extranjeros. El problema es que la capacidad de maniobra de la banca se agota especialmente en un momento delicado como el actual en el que el mercado castiga el vínculo entre el riesgo soberano y el riesgo bancario.

"Casi todas las subastas recientes se alimentan de la demanda bancaria nacional y vamos a ver tensión porque el Tesoro tiene que seguir financiándose y tendrá que ir aumentando los objetivos de captación. Lo bueno es que aún cuenta con colchones de liquidez como los 28.000 millones que guarda la banca española en la facilidad de depósito del BCE o la posición de liquidez del Tesoro", explica José María Valle, economista de Ahorro Corporación. Los 28.000 millones de euros que el sector bancario español tenía aparcados en la facilidad de depósito del BCE, con datos a junio, es una cifra importante que puede aliviar la tensión si el sector lo emplea en comprar deuda pública. El BCE remuneraba esta especie de hucha al 0,25% pero en la reunión de julio dejó su rentabilidad a cero precisamente para incentivar la circulación de ese excedente de liquidez. Está por ver si finalmente se destina o no a las compras de deuda pública.

El escenario para los próximos meses se presenta complejo pero los expertos no pierden la esperanza si Europa avanza en la integración bancaria y fiscal. El sí de ayer del Parlamento alemán al plan de rescate europeo es positivo y la reunión de hoy del Eurogrupo dará nuevas claves para los próximos días.

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