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El TS confirma la nulidad de las cláusulas suelo advirtiendo a las entidades bancarias que se abstengan de utilizar estas clausulas tan opacas para los consumidores

hipotecas

El Tribunal supremo en su sentencia de mayo del 2013,  concluyo que la cláusula suelo por falta de transparencia  debía ser nula, y por tanto varias entidades bancarias contra las que se había interpuesto demanda por AUSBANC debían retirarlas de las hipotecas.

La declaración del alto tribunal de la nulidad de las clausulas denunciadas, fue principalmente con los siguientes fundamentos:

1) Si bien las cláusulas litigiosas cumplen los requisitos de transparencia exigidos por la Ley de condiciones generales de la contratación para su incorporación a los contratos, no superan el control de transparencia en cuanto a la claridad exigible, entre otras razones, por falta de información suficientemente clara al consumidor de que se refieren a un elemento definitorio del objeto principal del contrato, que incide o puede incidir en el contenido de su obligación de pago.

2) Atendiendo al reparto de esos riesgos en abstracto, las cláusulas examinadas son abusivas porque producen un desequilibrio contrario a la buena fe ya que, pese a incluirse en contratos ofertados como préstamos a interés variable, de hecho, de forma razonablemente previsible para el empresario y sorprendente para el consumidor, les convierte en préstamos a interés mínimo fijo que difícilmente se benefician de las bajadas del tipo de referencia.

Pero las entidades bancarias no se conformaron y solicitaron la nulidad de actuaciones. Pues por medio de Auto de 6 de noviembre de 2013, el Tribunal Supremo ha desestimado el incidente de nulidad de actuaciones promovido contra la sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013, que determinó la nulidad de las denominadas cláusulas suelo en los supuestos de falta de transparencia.

El Alto Tribunal condena además a las entidades bancarias demandadas a eliminar dichas cláusulas de sus contratos y a abstenerse de utilizarlas en lo sucesivo en la forma en la que se venían utilizando, aunque no reconoce eficacia retroactiva a su sentencia.

Desde Vialos consideramos que el pronunciamiento del TS en cuanto a la inaplicación de la retroactividad, para devolución de los importes indebidamente cobrados sacrifica el efecto principal de la nulidad en detrimento del consumidor favoreciendo a unas entidades financieras que no han obrado de manera deontológicamente  correcta al disimular el verdadero contenido y significado de la cláusula pactada. Aunque creemos que dicha decisión se ha tomado en parte porque la actora era AUSBANC(Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios), por tanto ha ejercitado acción de cesación de intereses colectivos y difusos de consumidores y usuarios, pero no un concreto afectado o grupo de afectados.Aunque las audiencias provinciales ya están pronunciándose a favor de la devolución de cantidades indebidas a las consumidores de forma individual.

En este sentido en el AJPI, núm. 1 de Barcelona de 31 de mayo de 2013 (dictado en la ejecución hipotecaria núm. 418/2012) se considera que «admitir efectos jurídicos y económicos a cláusulas declaradas nulas en virtud de una normativa imperativa, como la de consumo, podía generar, en efecto, graves problemas de seguridad jurídica y económica al menos a una de las partes afectadas». En este auto se condena a la devolución al deudor de todas las cantidades cobradas en exceso en aplicación de la cláusula suelo declarada nula, acordando, además, que incidiendo dicha nulidad en la cláusula de vencimiento anticipado, se ha de compensar el importe de los impagos liquidados con las cantidades indebidamente cobradas aplicando la cláusula suelo, para poder ponderar si los impagos del deudor resultan de al menos tres mensualidades, por lo que se requiere a la entidad ejecutante para que presente una nueva liquidación computando las deducciones oportunas en concepto de cobros excesivos.

En similares términos, la SJM núm. 2 de Málaga de 23 de mayo de 2013 (juicio ordinario 20/2013) condena a la entidad demandada a devolver a los prestatarios todas las cantidades que estos habían pagado de más por la aplicación de la referida cláusula suelo, incluidos los abonados durante la tramitación de dicho procedimiento, con sus intereses legales desde la fecha de cada cobro. En la misma línea, la SJM núm. 10 de Barcelona de 7 de junio de 2013 (dictada en el procedimiento ordinario 774/2012) declara la nulidad de la cláusula «suelo sin techo» condenando a la entidad bancaria a devolver a los actores las cantidades cobradas en virtud de su aplicación más los intereses legales moratorios sobre dichas cantidades desde la fecha del cobro de cada una de ellas.

Asimismo, en la SJPI núm. 1 de Bilbao de 19 de junio de 2013 se razona que el TS en la sentencia de 9 de mayo de 2013 declara únicamente la irretroactividad de dicha resolución, por lo que, no apreciándose en el caso de autos ningún riesgo de trastorno grave con trascendencia para el orden público económico, se condena a la entidad bancaria demandada a reintegrar a los demandantes las cantidades indebidamente abonadas en virtud de la cláusula suelo-techo declarada nula con los intereses legales incrementados en dos puntos desde la fecha de la sentencia.

Por todo ello animamos a la gente que visite nuestro blog, y le este artículo y si se hallan en dicha situación no duden en contactar con nosotros. En la actualidad tenemos interpuestas varias demandas tanto de declaración de nulidad de cláusula suelo como de solicitud de cantidades indebidas.

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